Ahora Te Puedes Marchar
Bueno, este artículo no tiene que ver nada con el título, o quizás sí. A lo que me refiero es que el punto es otro, eso. Fue esta canción tan querida por todos los que somos fans de Luis Miguel, la que me disparó la creatividad mientras caminaba hoy y pensé en algo para compartir con ustedes. Pero antes, decirles también, que la foto que acompaña este artículo es de mi T shirt favorito, of course!
Vamos a esto. Mientras mis pensamientos volaban cuando caminaba y escuchaba la canción, pasé de una persona a otra, de un lugar a otro y de una situación, de las muchas que he vivido, a otra. Y así fui aterrizando en un recuerdo específico. Algo que hace unos meses no terminó como lo esperaba y que me hizo sentir confundida, subestimada y triste. Sin embargo, según ha pasado el tiempo, el justo para que las cosas ganen cierta perspectiva, me he dado cuenta de las cosas nunca iban a poder ser como las esperaba, que bueno que en ese momento pude elevarme y salir de ahí.
Y es que empiezas a analizar a las personas, a ver detalles. Es como si una varita mágica tocara tu cabeza y ganaras una claridad inmensa, sí eso pasa, y todas las piezas encajaran en su justo lugar, cambiándote entonces el mal sabor que te quedó por uno exquisito que te llena de paz y sosiego porque ahí entonces acabas de darte cuenta de qué tan acertada fue tu decisión. Y dices, ¡Wow! qué suerte la mía, no era mi lugar, ahí estuve de paso.
Esto aplica a muchas cosas. Mi punto es que uno no se puede morir en la víspera y que hay que poner a funcionar la intuición porque, aunque en ese momento la situación que tenemos en frente parezca incierta, hay que elevarse. Y cuando el paso del tiempo te ponga ese recuerdo a una distancia desde donde ves todo mejor, con todos los detalles incluyéndote a ti y a tus sentimientos en ese momento, entonces ahí tendrás como por arte de magia la respuesta que quisiste haber tenido cuando decidiste hacer algo.
¡Feliz Semana!


