Aparecer es suficiente
Lo que el flamenco y los Beatles me enseñaron sobre la disciplina
Soy una apasionada del flamenco y, en este momento, es mi único hobbie. Tomo clases todos los jueves durante una hora, en la ciudad. Vivo en un pueblito en las montañas, así que me toma casi una hora llegar al estudio.
Trato de no perderme las clases. No sería sensato faltar a algo que ya he pagado, y tampoco me viene bien atrasarme en lo que estamos aprendiendo.
La semana pasada, el día de clase, me sentía muy cansada. Aparte, estaba nevando, aunque no mucho, la verdad, creo que era una excusa perfecta para quedarme en casa.No tenía ni el más mínimo deseo de ir, pero era la última clase del mes y me dije: —Mejor voy y no la pierdo.
Y fue una de esas clases mágicas. Entré en un flow total, la hora se me pasó volando y mi destreza fue mucho mejor que otros días. Lo nuevo que aprendimos lo capté casi de inmediato. Me he dado cuenta de que cuando no entiendo un paso o movimiento, , prefiero repetirlo, observar a la profesora una y otra vez, y entenderlo haciéndolo, sin interrumpir mi flow con preguntas.
De regreso a casa recordé lo que leí en The Way of Excellence. En el capítulo sobre disciplina se habla con mucha claridad de por qué debemos aparecer y hacer el trabajo, porque generalmente, al final, nos sentimos mucho mejor. Hay un ejemplo que me encantó de cómo surgió una de las canciones más icónicas de Los Beatles:
En el documental Get Back hay una escena que comienza con la banda llegando a una sesión de grabación casi sin energía. Paul McCartney está visiblemente frustrado porque Lennon llega tarde otra vez. George Harrison bosteza y lucha por mantener los ojos abiertos. Ringo Starr parece agotado y ausente. Nadie quiere estar en el estudio. Sin embargo, McCartney empieza a rasguear perezosamente un acorde de La en su bajo, improvisando letras sobre la marcha, hasta que da con las palabras "get back". Esas dos palabras tienen un efecto inmediato en Harrison y Starr, que vuelven a la vida. Lennon entra finalmente, toma su guitarra y se une.
Así surgió una de las canciones más icónicas jamás escritas. ¡Imagina si los Beatles hubieran decidido no empezar ese día!
Yo hice lo mismo. Decidí aparecer, y fue un flow total.
Me encanta mi flamenco. No soy profesional, pero he avanzado. No solo en cómo muevo las manos y cómo zapateo, sino en cómo lo siento en las entrañas. Y con esta clase, siempre que piense en poner una excusa, recordaré cómo nació “Get Back”.
No más excusas. ¡Olé!
¡Que tengas una linda semana!
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