Cuando un Lugar No Te Abraza
Hace unos días en el centro donde me doy la terapia física para la recuperación de mi hombro, saludé por segunda vez a una mujer que me pareció muy simpática y abierta para ser una local. Cuando le dije, después que me peguntó que de dónde era y si extrañaba mi país, que lo extrañaba a rabiar, me dijo, que me entendía perfectamente.
Luego durante el transcurso de la terapia me enteré que era de California, y es que desde el principio supe que no era de Kamas, el pueblo donde vivo desde hace un año y medio.
Más adelante caímos en una conversación que coincidencialmente tuve con mi esposo de camino hacia este lugar. Ella le había preguntado a un local, al llevar cuatro años viviendo en Kamas, que después de cuanto tiempo se consideraba a una persona de otra ciudad, estado o país un local y esta le respondió que nunca.
Cada vez que pienso en esto me doy cuenta de tres cosas.
Que por eso no tengo aquí ni una sola amiga local. El otro día mientras almorzaba con mi vecina, la cual es de Salt Lake, ella saludó a una mujer y mientras avanzaba en su introducción a esta mujer se le fue borrando la sonrisa de la cara al irse enterando de mi orígen. Eso fue algo tan obvio e incómodo que me removió al máximo mi sentido de no pertenencia, no solo en este pueblo, si no también en este país. Y es que, ¿Se puede tener una mentalidad más cerrada? Con razón, si la mayoría de los habitantes de aquí no han ido más lejos de 50 millas.
Que hay, por eso, un enorme vacío cultural en este pueblo. Nada que hacer culturalmente hablando que inspire a una persona que haya viajado por el mundo. Y sí es verdad que este es un lugar precioso, tranquilo, hasta se pudiera decir que su belleza natural te deja sin aliento. Pero, ¿Vale la pena vivir tan aislado?
Que en hacer a extranjeros sentirse como locales, nadie compite con los dominicanos. Y es algo que le comenté a esta mujer de California cuya respuesta fue, —como debe ser. Amé escuchar eso. Y la amé también porque me dio un rayito de esperanza de ser su amiguita, desde que es una artista, diseñadora gráfica que trabajó para la MGM en California, debe ser una persona muy interesante, profunda en sus conversaciones.
Mientras, aquí estoy, espero que sólo de paso, caminando estas calles como si fueran mías, aunque no lo sean.
¡Feliz Semana!
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