Diferencia Cultural: Entre lo Nuestro y lo Ajeno
Muchas veces me encuentro a mi misma pensando en Elena, el personaje principal de mi novela El Viaje de Elena. Y pienso en ella tratando de ver con otros ojos y desde otra perspectiva que no hay culturas mejores ni peores, como muy bien me lo ha dicho mi terapeuta, es solo que hay culturas que son diferentes, y eso lo sé. Pero hay unas en que la diferencia es del cielo a la tierra y se hace muy cuesta arriba no juzgar, aceptar y encontrar cosas buenas en ellas, tal y como le pasaba a Elena.
Ayer leí un artículo de mi mentor Bob Burg y ¡boom! se trataba de este mismo tema. El título decía: ¨Un principio muy importante en las personas¨. Las diferencias en las culturas y en las personas deben ser respetadas, decía Bob en su artículo. Las personas son personas, y desde que somos seres humanos tenemos más cosas en común que diferencias.
Una increíble perspectiva. Me ayudó muchísimo leer eso y es que además lo entiendo y sé que tengo que trabajar en mi prejuicio hacia la cultura gringa. Viniendo del Caribe, siento que lo que ha pasado es que desde niños, por lo menos los que nacimos en 1963, nuestros mayores favorecieron en gran medida ese prejuicio.
Por otra parte los consejos de mi terapeuta, vale la pena tenerlos en cuenta al igual que los de Bob. Sí que son culturas desde mi punto de vista extremadamente diferentes, sin embargo esto no significada que nadie es mejor que nadie, simplemente somos diferentes. Y si después de este análisis todavía nos sentimos incómodos o nos sentimos que no pertenecemos, algo que me ha ayudado mucho es agradecer por mi cultura y porque soy diferente en muchas formas, no mejor. Diferente sí.
¡Feliz Semana!


