Educación de Hogar
Lo que un simple "hola" dice de nosotros como profesionales y como personas
Hay algo que me choca enormemente de la gente de estos lados por donde me encuentro. Y es su falta de habilidades sociales. O sus maneras. En mi país diríamos educación. Es más, diríamos educación de hogar.
No ha habido ninguna excepción en la que, estando en sitios con mi esposo o llegando a su oficina, alguna que otra persona me ignore totalmente. Es como si no estuviera. De sus bocas no sale ni un hola, que tal. Ni una sonrisa. Ni tan siquiera un ademán con la cabeza. ¡Wow! Eso si que está fuerte, como decimos en buen dominicano. Y además muy penoso. De hecho, es lo que siento. Siento pena por esas personas y su gran falta de habilidades sociales. De roce.
Pero esto no es solo un problema de modales. Pienso que es un síntoma de algo más profundo: vivimos en una época en la que las habilidades sociales se están atrofiando como un músculo que nadie ejercita. Y lo veo en un país desarrollado, lo cual lo hace aún más llamativo.
El roce social no es un don con el que se nace. Es algo que se aprende. Se aprende en casa cuando tus padres te corrigen porque entraste sin saludar o te marchaste sin decir hasta luego. Se aprende en la calle, en el autobús, en la cola del supermercado. Se aprende rozándose con otros, de ahí su nombre. ¨Roce¨.
Y como algo que se aprende, tambíen se pierde. Silenciosamente. Sin que duela. Si no lo ejercitamos, si no salimos de esa zona de comodidad y ponemos en práctica las formas y maneras, que al final son importantes en el plano profesional y de desempeño óptimo.
He sido ignorada totalmente por profesionales de primera línea y por médicos. Y me pregunto, ¿Cómo pueden estas personas desempeñarse en sus posiciones de liderazgo, trabajo en equipo y negociación?
Ya lo he dicho antes, en mi país, el que menos tiene en términos de títulos y cosas materiales, es muchas veces el que más roce social despliega a lo largo de su vida.
Quizás deba de cambiar mi perspectiva e, intencionalmente, regalarle a estas personas algo tan simple como reconocerles que existen.
¡Que tengas una linda semana!
Pili
What a simple “hello” says about us as professionals and as people
There are things about the culture here that I simply don’t understand. And honestly, that makes me sad. It also triggers a certain loneliness.
I see people here, many of them highly educated professionals, who seem to have no social skills whatsoever. I say this because I have been in places with my husband and been completely ignored. No hello, no handshake, not even a smile.
Back home, you greet everyone. People you know and people you don’t. That’s just how it’s done. It’s a big part of who we are, something instilled at home, by parents who would call you out the moment you walked into a room without greeting. We even have a word for it: roce social. Roughly translated, it means social grace, the kind you develop by living closely with others.
Where I come from, you don’t need a degree or money to have roce. You just needed parents who taught you when you were small.
And that’s what stays with me. I often find myself wondering, —how do people who can’t manage a simple hello function in their professional lives? How do they lead? How do they build teams, negotiate, connect with clients or even friends?
Lately I've been thinking that maybe the answer is simple: just say hello. See them first. Acknowledge that they exist.
Have a beautiful week!
Pili


