El Corazón no Cabe en Departamentos
Lo que aprendí sobre compartimentalizar cuando perdí a mi madre
Hace cuatro años, un 30 de junio más o menos a las siete de la noche, estaba sentada en el balcón de la casa donde viví una temporada, en Punta Cana, cuando recibí un mensaje de la persona que me ayudaba a cuidar de mi madre. Ella se había deteriorado mucho en los últimos meses.
—Doña Pili, me dijo, la doña acaba de fallecer.
Me quedé de una sola pieza. De mi boca sólo salió un ¨Ay Dios mío.¨ Estaba a trescientos kilómetros de distancia de la casa de mi madre y anochecía.
Desbordada de mi propia vida, no supe qué hacer en ese momento. Y terminé no estando en esas últimas horas de mi madre antes de morir ni cuando se la llevaron de su casa.
Eso no ha sanado. Y muchas veces me he preguntado por qué no supe enfocarme en lo más importante en ese preciso momento. ¡Una pena!
Esta mañana leí algo que no solo me encantó, sino que también me removió y lo vi como una oportunidad para sacarme esto de adentro. El newsletter de uno de mis mentores de alto desempeño, Rich Diviney, habla hoy de la compartimentalización como habilidad de alto desempeño.
Un término frío, muy técnico que siempre me ha sonado como a tiendas por departamentos en mi cerebro. Un atributo del alto desempeño que tiene que tener si o si, por ejemplo, un Navy Seal en el campo de batalla del momento. Los otros departamentos son importantes, pero este que tenemos al frente con el problema es en el que tenemos que enfocarnos. Lo otro para después.
Me removió leer esto porque me pregunté cómo no pude recordar esto ese 30 de junio de hace cuatro años cuando recibí ese mensaje mientras estaba sentada en mi balcón. Dejar a un lado mi vida desbordada y hacer espacio para lo que tenía enfrente.
Qué irónico, pensé — yo que enseño esto para vivir.
Hoy, cuatro años después, todavía, en mi mente, me siento en ese balcón. Sin embargo, ya no busco perdonarme el no haber sabido compartimentalizar. Solo sé que ese 30 de junio, mi corazón no cabía en departamentos. Y a veces, el corazón gana.
¡Que tengas un lindo verano!
Pili
¿Te gustaría trabajar conmigo de forma personalizada? Acompaño a mujeres con rutinas de ejercicio y sesiones cortas de coaching — 30 a 35 minutos, por WhatsApp o FaceTime, desde donde estés. Si sientes que es el momento, puedes escribirme o saber más en pilicuadrado.com


