El Plan No Funcionó, Pero Yo Sí
La vida es muchísimo más fácil cuando todo fluye.
También hay que aprender a responder cuando las cosas se complican. Responder, no reaccionar. Nos preparamos, practicamos, hacemos una visualización perfecta para esa rutina, proyecto, reunión, maratón o cualquier otra competencia y, muchas veces las cosas no suceden como lo téniamos previsto.
Aquí hay algo que debes considerar para que no se te caiga el mundo o te sientas que te dejaron sin tu alfombrita debajo de tus pies cuando esto pasa.
El verdadero reto no es para lo que te preparaste, practicaste o visualizaste. Es para lo que está ocurriendo en tiempo real, en frente de tus ojos. No te rindas, brega con lo que está pasando. No con lo que pensaste que iba a pasar.
Muchas veces la vida no pasa como la has planeado. Y si eso pasa responde, no reacciones. Y no te rindas. La diferencia entre los que colapsan y los que se levantan radica en elegir una de las dos.
Sí, tus emociones se interpondrán, habrás tratado muchas veces, el plan te fallará. Y entonces tendrás que cambiar tu mentalidad, tendrás que ser objetivo y flexible y, de esta manera responder. Una y otra vez.
¡Feliz Semana!


