El Poder de una Vejez Funcional
Cuerpo en movimiento
Conocí a Mary y a su esposo cuando empecé mis caminatas el año pasado en primavera. La casa donde viven queda justo en frente del parque a una milla de mi casa. Al verme caminar casi todos los días, empezaron a decir adiós con sus manos. Un día entré a su casa a saludar y me invitaron a sentarme en su balcón. Nos hicimos amigos.
Aunque siempre veo a Mary trabajando en su jardín cuando paso caminando, hacía mucho que no hablábamos hasta que la semana pasada me la encontré en el supermercado. Me alegré de verla tan bien pues lo último que supe, fue que ella sufrió una caída y hubo que llevarla al hospital. Resbaló mientras quitaba la nieve de su entrada a principios de año, y tú dirás, pero qué hace una señora de 87 años quitando nieve, eso mismo pensé yo.
Lo primero que le pregunté cuando la vi fue por cómo se sentía después de su caida y me dijo que muy bien, que fue solo un susto. No me extrañó viniendo de una persona tan activa. Le dije que siempre la veía en su jardín y ella me contestó que su jardín la mantenía en forma y con mucha energía. ¡Hm!
Antes de seguir quiero hacer un paréntesis y contarte tres beneficios de la jardinería en la salud física:
Ejercicio moderado. Cavar, plantar, podar o regar son actividades físicas suaves pero efectivas.
Mejora la motricidad. Especialmente útil para personas mayores o en procesos de recuperación física.
Fortalece el sistema inmunológico. El contacto con la tierra puede exponer al cuerpo a microorganismos beneficiosos.
Mary corta su grama, poda sus plantas, las riega, además bota la basura y maneja su ¨four wheleer¨ para muchas de sus actividades en su patio. Con casi 90 años, ella camina despacito pero segura de sí misma, sus conversaciones son interesantes, su mente está lúcida.
La historia de Mary me hace pensar en que quizás debamos a empezar a preocuparnos por llegar a los 90 y ser capaces de mantener nuestro jardín, botar la basura e ir al supermercado a comprar antojitos para nuestros maridos, tal y como me dijo ella cuando me la encontré.
En vez de dedicar tanto tiempo a ver videos de ¨influencers¨, divas y megadivas en las redes que hablan tanto de que si el peso que levantamos tiene que ser mucho, de que si el cardio no rebaja, de que si necesitamos electrolitos y los coaches de cortisol ni les digo.
Mary se mueve de manera funcional, hace actividades básicas que suponen un esfuerzo moderado, y lo más importante es que es consistente, ya que hasta en invierno que no hay jardinería, se mueve quitando la nieve.
La foto que ves más arriba es de una extensión de su jardín principal y que queda al lado de su casa. No quise tomarle una foto al que tiene justo en frente de la casa por respeto a su privacidad. De todos modos modos ella recorre ambos jardines y puedes verla cualquier día de verano tempranito podando sus matas, abonándolas y cortando la grama. Y lo más lindo es verla manejando su ¨four wheleer¨.
Qué linda manera de envejecer.
¡Hasta la semana que viene!


