Entre Idiomas y Emociones: La Experiencia de Amar Multiculturalmente
La semana pasada me topé con un video en TED del que me llamó muchísimo la atención el título: Por qué amar es más difícil en una segunda lengua. Lo primero que hice antes de incluso verlo, fue enviárselo a mi esposo y luego lo compartí en mi perfil de Facebook añadiendo, es mucho más difícil.
Cuando escuché el video me impresionó que el ochenta por ciento de lo que decía la expositora resonaba totalmente conmigo, con todo lo que he sentido e incluso con lo que he estado diciéndole a mi esposo durante estos dos años de casados.
Siempre he sentido que llevo la desventaja desde que vivimos en Norteamérica y él no habla nada de español. En mi caso yo soy la bilingue, que no está nada mal, la verdad. Lo único es que nunca será igual, ni se sentirá igual que hablar en mi propio idioma.
Es difícil amar en inglés cuando tu idioma es el español. Las sensaciones no son las mismas, la seguridad, la fluidez y a eso hay que sumarle la inmensa energía que hay que ponerle al momento cuando hay desacuerdos y se discute en la lengua que no es tu lengua materna, en este caso en inglés.
Me he visto en situaciones en que hablándole en inglés a mi esposo, pero emocionalmente sumergida en mi español y en la manera en cómo lo hablamos, él no entiende nada de lo que le digo y en muchas ocasiones lo he herido, bueno la verdad es que también los gringos son un vidrio de Belén.
Ahora la otra cara de la moneda. Mi esposo hablándome en inglés, su lengua materna, la que entiendo bastante bien, pero el sumergido en su mundo emocional, el mundo que mejor conoce, en el que fluye al cien por ciento y con una seguridad envidiable y yo hecha un manojo de nervios porque sus razones no me convencen en inglés por el significado de las palabras y porque me parece desde mi mundo en español que no hay manera de decir las cosas asertivamente cuando peleas en inglés.
Si bien es muy cierto que es difícil amar en otro idioma y que así mismo las relaciones multiculturales demandan muchísima energía, también es cierto que se aprende y siempre se puede crear tu propia cultura de pareja como lo hemos hecho mi esposo y yo. Te sorprenderá saber que él se siente agradecido porque por hablar lenguas diferentes y amar en lenguas diferentes ha aprendido a estar más consciente de lo que siente y de lo que va a decir. Esta es una de las recomendaciones que dan en el video.
Otra cosa de la que podrías sorprendente es que él mismo dice que prefiere el ¨te amo¨ al ¨I love you¨, ¡wow! Esto si que es un gran avance, uno del que estoy profundamente feliz ya que cuando a mí me dicen I love you por estos lados, lo siento como algo superficial. Muy curioso. Y es que estamos cableados por dentro con nuestras propias lenguas.
Amar en otro idioma es difícil, pero es algo que te permite ser mejor ser humano, más compasivo, respetuoso y más evolucionado.
¡Feliz Semana!


