Cada domingo pienso y diseño un entrenamiento para mí y para mis clientes. Es el de los lunes. Primero lo pruebo haciendo el video. Para las que entrenan con video. Y ya sé lo que me espera el lunes.
Desde que empecé a ver mis entrenamientos como una tarea, sí, como la que nos dejaban en la escuela, he hecho las paces con mi rutinas de ejercicios. Sobre todo la de los lunes.
Esta no es una opción que evalúo según mi ánimo, ni tampoco un premio que me gano al hacerla. Es una tarea, que está ahí. Tiene que hacerse. Y cuanto más rápido la tacho de mi agenda, más ligero se vuelve el resto del día. Por eso nunca pierdo o salto un lunes. Eso le da el tono a mi semana.
Sé que el lunes tiene mala fama entre quienes se ejercitan. Un día que llega después de dos días de desconexión y completo flow. Pero yo hace mucho que dejé de pelear con él. El lunes no es el enemigo: es el punto de partida. Y los puntos de partida necesitan un primer paso concreto.
Mis clientes lo saben. Les diseño su rutina, que muchas veces es también la mía. Y procuro, eso sí, que la semana empiece con algo que se pueda hacer, no con algo que se pueda posponer. Pero al mismo tiempo algo que las trabaje bien.
Moverse el lunes no es una hazaña.
Es simplemente no dejar para el martes la tarea del lunes.
El martes las dejo descansar. Y yo sigo diseñando la del miércoles.
¡Feliz nueva semana! ¡Y no saltes el lunes!
Pili
¿Te gustaría trabajar conmigo de forma personalizada? Acompaño a mujeres con rutinas de ejercicio y sesiones cortas de coaching — 30 a 35 minutos, por WhatsApp o FaceTime, desde donde estés. Si sientes que es el momento, puedes escribirme o saber más en pilicuadrado.com


