Lo que se dice o se hace no es igual a lo que se siente
Hace unos días recibí un mensaje privado en mi página de Facebook. ¨Hola Señora Pili, soy Manuel. Qué alegría me ha dado encontrarla por aquí. Yo fui su mensajero y es imposible olvidarla por lo bien que me trató, recuerdo que usted me decía ¨Manu¨.
Ese mensaje me hizo el día. Lo compartí con mi esposo y el me recordó la frase de Maya Angelou que dice:
¨La gente olvidará lo que dijiste, olvidará lo que hiciste, pero nunca olvidará como les hiciste sentir¨.
Estoy segura de que a muchos nos ha pasado de cualquiera de las dos maneras. Con personas que nos han hecho sentir especiales y eso se nos ha quedado en el corazón para siempre y con personas a las que con nuestra empatía y tacto las hemos hecho sentir súper bien.
Y aún así, quizás debemos tener esta frase o este mensaje de Manu en cuenta, ya que muchas veces también andamos en piloto automático y decimos y hacemos, pero no nos detenemos a pensar como estoy impactando a la otra persona a nivel de sentimientos.
Esto aplica en todas nuestras relaciones o en la manera en que nos relacionamos.
¡Hasta el viernes!
Para pensar:
¿Cómo hago sentir a los demás en mi día a día? ¿Es algo de lo que estoy consciente o solo estoy consciente de lo que hago y digo?

