Mi Experimento de 90 Días
Los resultados de practicar lo que predico
Este lunes hicieron exactamente tres meses desde que me lancé a experimentar con el Ayuno Intermitente y lo empecé sintiéndome dudosa de mis resultados y mi consistencia.
Debo confesar que los primeros días fueron difíciles. También debo confesar que todo se fue haciendo más fácil y que he disfrutado el proceso completamente. Tanto así que tomé la decision de que el Ayuno seguirá siendo parte de mi día a día, de mi estilo de vida, porque realmente vale la pena.
Por qué decidí empezar el ayuno
El ayuno era mi última alternativa para perder el peso que gané al mudarde a USA, que fueron alrededor de quince libras y aunque a veces perdía entre dos y cuatro libras siempre terminaba recuperándolas.
Mi energía no era la mejor. Por el cambio de hora tengo que madrugar para atender a por lo menos una clienta y la verdad es que me costaba muchísimo levantarme.
Los días en que madrugaba a media mañana me sentía super cansada, como si estuviera enferma. Pero todo eso ha cambiado haciendo ayuno.
La primera semana
Fue difícil. Sin embargo, el hambre que sentí los tres primeros días era directamente proporcional al líquido que eliminé. Algo que necesitaba, porque la retención de líquido al mudarme aquí ha sido algo con lo que he tenido que luchar mucho.
Empecé el ayuno el 15 de septiembre de este año pesando 133 libras. Mi meta era rebajar 8 libras, o sea ponerme en 125 libras.
Empecé pesándome los jueves. Y el jueves de esa misma semana tenía dos libras y media menos, o sea que pesé 130.5 libras. Eso me animó muchísimo.
En esta primera semana tuve que hacer ajustes algunos días, no todos, en las horas que estaba ayunando. Mi meta siempre fue 16 horas, sin embargo hubo días que tuve que bajar a 14 horas, otros días a solo 15 horas.
La semana cuatro
Esta fue una semana muy reveladora. Empecé a sentirme completamente energizada, deseándo levantarme para atender a mis clientes, para ejercitarme y para tomarme mi café con azúcar de dieta, también para rezar mi rosario.
Ya el hábito del ayuno se estaba quedándo conmigo y me gustaba cada vez más. Y más me gustó cuando al subirme en el peso exactamente al mes de haber empezado, pesaba ya 125 libras. O sea que en cuatro semanas había bajado 8 libras y tenía más energía que nunca. Me sentí feliz.
Desafíos que enfrenté
No sé si porque me sentía tan bien, puedo decir que no tuve más desafíos que superar el hábito de ponerle leche y azúcar a mi primera bebida de madrugada. Ahora lo pienso y entiendo por qué no perdía peso y por qué no tenía energía.
La transformación completa
He perdido un total de 10 libras en tres meses. Ahora peso 123 libras, dos por debajo de lo que había sido mi meta inicial.
Hay algunos cambios que no esperaba, te cuento:
Mi piel está bella, mi digestión es muchísimo mejor y manejo una claridad mental increíble. Mi buen ánimo se ha mantenido.
Cómo me veo y siento ahora en relación a hace 90 días es increiblemente diferente. Para bien. No me cambio por nadie.
Lo que cambió más allá del físico, cambios de mentalidad
Mi relación con la comida, la disciplina que he conseguido al comer cumpliendo con mis horarios de ayuno.
De hacer dieta a tener un estilo de vida.
Mi confianza para enseñar esto con más autoridad.
Lo que NO pasó
No he perdido masa muscular. Aún entrenando mi brazo derecho con un peso de tres libras por mi reciente cirugía en el hombro.
Nada de efecto rebote.
No he tenido que hacer ejercicio extremo, al contrario sigo con mis rutinas diseñadas para hacerce en 25 o 30 minutos. Eso sí, entreno los 7 días de la semana. Hago cuatro rutinas de pesas, una de estiramiento y core y dos, los fines de semana, una de yoga y otra de solo estiramiento.
No he tenido que renunciar a mi vida social, la cual es cierto que es muy limitada en este pueblo donde vivo, pero aún así he salido a comer con amigas todas las semanas desde que empecé. Además sobreviví a Thanksgiving y todos sus diferentes ¨pies¨ .
Lo que ahora puedo decirle a mis clientas con certeza
El Ayuno Intermitente funciona en la pérdida de peso porque es una herramienta poderosa que te ayuda a recortar calorías de tus días. A parte de que es sostenible y te da una disciplina increíblemente espectacular alrededor de lo que comes y cómo comes, aún asistiendo a tus compromisos sociales.
Vale la pena el compromiso porque además de la pérdida de peso y de la disciplina que se adquiere, puede ser tu nuevo estilo de vida. Algo llevadero de todas las maneras posibles.
Tres meses pueden pasar de todas formas.
La pregunta es: ¿vas a seguir igual o vas a hacer algo diferente?
Yo te muestro exactamente cómo lo hice. El protocolo completo, las estrategias que realmente funcionan, y cómo adaptarlo a tu vida real.
No más confusión. No más intentos fallidos.
Mi Masterclass tiene todo lo que necesitas para empezar hoy y ver resultados reales.
Ayuno Intermitente sin Complicaciones
Tu transformación empieza con una decisión.
¡Deseo que pases una linda semana de Nochebuena y Navidad!
Pili


