Valentía y Miedo
Desempeño Óptimo
Desde antes recuerdo a mucha gente pensando en mí como una persona muy valiente. Y para seguir en el mismo tono, durante los últimos cuatro meses he escuchado a varias personas referirse a mí como una persona brava, valiente.
Particularmente me siento así. Y ha sido bueno recordar y redescubrir lo valiente que soy y como esa valentía me ha traído hasta donde estoy. Y cómo, también, he metido la pata, pero he podido dar un paso atrás y redireccionarme otra vez.
Lo que no sé es si mucha gente sabe que tener coraje significa muchas veces sentir un miedo horrible. Y gestionar ese miedo no es fácil, y por eso el hecho de sabernos valientes puede llevarnos a situaciones complicadas. (Meter la pata)
Esta entrega es solo una pequeña nota de lo que sigue aconteciendo en mi y en mi desempeño y cierro con esta reflexión:
Al atreverme a ser valiente debo vivir cada día con entereza, sabiendo que estaré librando batallas ante lo desconocido y que seguiré tomando riesgos para cumplir mis sueños.
Y recordando siempre al admirado Nelson Mandela, que sí fue la personificación exacta de una persona valiente:
Aprendí que el coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista ese miedo
Que tengan un lindo finde, lleno de coraje y valentía. ¡Hasta el próximo viernes!
Para pensar:
¿Cuál ha sido mi desempeño ante situaciones que generan temor? ¿He sido lo suficientemente valiente para crear la vida que realmente quiero?

