You Look Good
De cómo el español dominicano se nos escapa en inglés
En su caminata matutina, Elena se encontró con Lori, su vecina y amiga.
Lories una muy buena amiga. Un poco mayor que Elena, con un espíritu jóven y muy guapa. Elena y Lori tienen muchas cosas en común, aunque una es caribeña y la otra norteamericana. Pero son dos mujeres con lindas familias, buenos maridos y apasionadas del estilo de vida saludable que ambas llevan.
Siempre que Lori ve a Elena caminando, estaciona su carro para hablar con ella. Esta vez le preguntó: —¿Cómo estuvo tu viaje? —Elena le había contado que estaría fuera una semana acompañando a David a unas conferencias de liderazgo.
Elena, con más fluidez que nunca, le contó cómo aprovechó su tiempo mientras su marido asistía a sus reuniones, y la conversación se extendió por unos minutos largos. Se encontró a sí misma hablando y hablando en inglés, rápido y fluido, pero haciendo lo que suele hacer: traduciendo desde el español dominicano al que está acostumbrada desde que nació.
Es increíble cómo esto les pasa a algunas personas. Pienso en cómo metemos la pata, a veces, diciendo cosas en inglés traducidas desde un idioma que usa tanta sabrosura y es tan expresivo e intenso.
Al despedirse de Lori para seguir marcando sus millas y quemando calorías, Elena le dijo: —You look good! —¡Hm! Lori se quedó pensando, y Elena, llevándose la mano a la frente, pensó: —¡Pero qué tonta he sido! Traduje directamente desde mi jerga dominicana y tal vez no fue la mejor manera de decirle a Lori qué guapa lucía esa mañana.
Elena siguió su caminata sonriendo. Seguimos siendo nosotras mismas en cualquier idioma. Aunque a veces la sabrosura se pierda un poco en la traducción.
¡Hasta la próxima entrega!
Pili
You Look Good
When your native language gets in the way
A few days ago, Elena ran into Lori during her morning walk. Lori is her good friend and neighbor, and every time she sees Elena walking, she stops her car to say hi and chat for a while. Sometimes they even pick a day to have lunch together.
They are quite different, Elena is an islander and Lori is American. Yet they both have beautiful families, wonderful husbands, and a shared passion for a healthy lifestyle.
When Lori asked —How was your trip? — Elena found herself talking and talking, more fluent than ever in a language that is not her own. She had been away for a week, keeping her husband company while he attended a leadership conference in another city.
When they said goodbye, Elena told Lori —You look good! — and Becky seemed a little lost by the comment. Elena immediately realized she had translated directly from Spanish, from the way people talk back home in the Dominican Republic, and thought: —Oh no. What did I just say?
It is incredible how that kind of translation can trip us up. All Elena wanted was to tell her how beautiful she looked that morning.
She kept walking, smiling.
We are just ourselves in any language. And sometimes, the most expressive things we carry simply don’t translate.
See you next week!
Pili


