Botones Otra Vez
Sobre orquídeas, finales y el hábito de volver a intentarlo
Ayer fue uno de esos días en los que las metáforas que surgen de este oficio de escribir estaban a flor de piel. Andaban por aquí y por allá, como las mariposas que revolotean en cualquier día de verano.
Mientras hacía mi caminata de domingo pensé en mi orquídea, de la cual ya les he contado en otro artículo. Hace un mes más o menos se le cayeron todas las flores de su última aparición que fue bastante prominente.
Al quedarse sin una sola flor y tomándola para regarla, empecé a observar las ramas vacías para darme cuenta de que ahí asomaban, otra vez, unos cuantos botones.
Y mientras caminaba pensé, —¡Qué consistente es esta orquídea! ¡Es que no se rinde! Y pensé también en mis hijos, que fueron los que me la regalaron, y en mí. En que gracias a Dios tenemos el hábito de ser consistentes. Y sí, es cierto que a veces nos desesperamos, somos humanos, sin embargo seguimos. Y seguimos a veces aunque tengamos que empezar desde cero.
Más tarde me senté a ver el partido del mundial, y claro que iba a España. Mientras enfocadísima en el partido empecé a pensar en los últimos partidos de los Knicks en la final de la NBA, en la que fueron campeones. Y también escribí sobre eso.
La consistencia brutal que mostraron los españoles, dejó en evidencia, lo que muchos coaches deportivos y de vida vienen diciendo. Siendo consistentes es la única manera en que podemos alcanzar ese ¨breakthrough¨, como lo hizo España.
Que linda lección de consistencia para todo el que vio ese partido sin perder de vista un solo segundo, necesitaron veinte intentos para anotar. Después de cada intento, volvían de nuevo, y volvían. Una consistencia que marcó un final feliz y dejó al otro equipo en agonía.
¡Wow! La lección de consistencia de ayer domingo de dos maneras diferentes, hicieron mi día y le dieron el tono a esta semana que apenas empieza.
Mi orquídea tendrá flores otra vez. Y es que no para de parir.
Y el equipo a quien iba en la final del mundial ganó. Y lo hizo en un juego que le costó un montón de trabajo, donde el punto de quiebre se retrasó increíblemente.
Te dejo con una frase del libro de Brad Stulberg, The Way of Excellence, en su capítulo de la consistencia,
¨Que te reconozcan por tu constancia¨.
Como la orquídea, los New York Knicks y la selección de España, dándole hasta que llegue el ¨breakthrough¨.
¡Feliz Semana!
Pili
Nota: escribí esto ayer, un día después de que España ganara la Copa del Mundo.
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